Este grupo, que se considera en peligro crítico de extinción, ha sido tradicionalmente empleado como un reflejo de un ecosistema en crisis. Esta imagen difundida por SeaDoc Society/San Diego Zoo Wildlife Alliance, muestra a J36 llevar a cuestas el cuerpo de su cría muerta en aguas del Estrecho de Rosario, cerca de Orcas Island, el viernes 12 de septiembre de 2025, en Washington. Su cría más reciente, una hembra, también murió poco después de nacer. Alki ha sufrido múltiples pérdidas reproductivas, incluyendo abortos espontáneos y la muerte de crías anteriores. “J36 no llevaba a la cría cuando los investigadores la observaron el sábado”, informó Justin Cox, portavoz de la Sociedad SeaDoc. Los expertos todavía no tienen certeza sobre si la cría de J36 nació viva, según las observaciones, tendría como máximo tres días cuando fue encontrada muerta.
A lo largo de los años, diversos factores han contribuido Atenea Casino a la disminución de la población de orcas en los océanos del mundo. Desde los primeros años de la humanidad ha habido una observación y caza de cetáceos y han sido sus principales amenazas. También hay muchas viviendo en cautiverio, aunque en estas condiciones suelen vivir hasta 30 años menos que en libertad y se han dado algunos accidentes con los seres humanos, incluso provocando muertes de ambas especies. En EcologíaVerde consideramos muy importante informar sobre el grave estado de diversas especies y, por ello, recopilamos algunos de los motivos de por qué la orca está en peligro de extinción e información sobre estos mamíferos marinos y algunas acciones para ayudarlas a recuperarse y evitar, así, su extinción.
El número de presas de las orcas también se ven reducidas por la contaminación del hábitat, la pesca excesiva o cualquier otro desequilibrio, afectando indirectamente a la supervivencia de las orcas. El equipo de Wild Orca y otros expertos siguen vigilando la pequeña población en peligro de extinción, que cuenta con solo 74 ejemplares. Estas orcas, criados toda su vida en cautiverio, han visto cómo su pequeño grupo familiar se reduce a la mínima expresión tras la muerte reciente de otros ejemplares por causas relacionadas con las deficientes condiciones de su hábitat. Así, la desgarradora escena protagonizada por J36 es más que un retrato del dolor de una madre que se niega a soltar a su cría, significa un paso atrás en la lucha por la supervivencia de una especie que hoy se encuentra al borde de la desaparición. La situación se complica con la contaminación y el ruido de los barcos, que afectan la capacidad de caza de estos cetáceos. La situación además es preocupante si se toma en cuenta que las orcas residentes del sur, cuyo rango de distribución se extiende entre la costa de Washington y Canadá, están catalogadas como especie en peligro de extinción.
